El futuro: Construyendo desafíos de la industria energética

2020-01-30T19:20:37-03:0029 enero, 2020|

WEC Chile y YUKEN, comunidad de innovación, aprendizaje y diseño, realizaron en el Salón San Cristóbal del estudio de abogados Carey, dos jornadas de trabajo dirigidas nuestros socios, directores y líderes del sector energía. En ellas expusieron Carlos Osorio y María Renard, ambos cofundadores de YUKEN sobre los desafíos que hoy deben enfrentar y cómo realizar los procesos de innovación en la industria de manera correcta.

El objetivo es que con las herramientas adquiridas, el entregable de estas jornadas permitirá a los asistentes poder visualizar y definir desafíos significativos que promuevan sinergia a sus propias empresas y en el sector.

Durante esta primera jornada de trabajo, los participantes fueron parte de un proceso de aprendizaje y descubrimiento de nuevas maneras de hacer las cosas, de movilizar competencias y ganar experiencia aprendiendo mediante la acción.

Esta experiencia conjunta se basa en la premisa de la innovación, la que juega un rol fundamental como camino de descubrimiento bajo la incertidumbre, ambigüedad, complejidad y riesgo.

Aprendimos que innovar s un camino, un proceso que requiere rigurosidad y trabajo sistemático en donde es necesario dedicar tiempo y recursos a la identificación del problema o necesidad, desarrollar posibles soluciones, corregir iterar y experimentar cuantas veces sea necesario. Finalmente llevar a cabo la resolución de este problema considerando una visión sistémica y multifactorial y dimensional de cada uno de los casos.

Profundizamos en conjunto acerca de la diferencia que debe existir entre el plan inicial y el plan real, entre un éxito o un fracaso de un proyecto de acuerdo a la capacidad de anticipar problemas a tiempo. De esta manera, comprendimos la importancia de generar una cultura de innovación y comportamiento consistente dentro de nuestras organizaciones, entendiendo esto como la capacidad que brinda esta herramienta a los procesos de innovación para gestionar la ambigüedad e incertidumbre de manera adecuada y así generar soluciones con impacto positivo y a prueba de futuro.

El segundo bloque, fue una experiencia práctica a través de grupos de trabajo multidisciplinario donde primero se definieron los desafíos individuales de cada participante en base a una fórmula que contenía: Sentido de propósito, intención, fuente de innovación, magnitud acción, unidad de medida y plazo determinado. Luego de esto, compartimos en equipo estos desafíos y priorizamos 3 de estos de acuerdo a los ejes de impacto y urgencia.

Segunda Jornada

El segundo encuentro consistió en desarrollar un trabajo práctico el cual se realizó de acuerdo a los grupos formados la semana anterior. Cada equipo debió seleccionar uno de los desafíos generados con anterioridad, para luego identificar y visibilizar espacios de posibles problemas, desde ámbitos divergentes al personal. Posteriormente, distinguir los diversos actores que están involucrados en el desafío y determinar para ellos sus necesidades explícitas.

Luego, cada miembro debió buscar hipótesis -no soluciones- a los problemas ya establecidos, los que quedaron plasmados en una hoja por grupo. Para eso, fue fundamental la diversidad de miradas y opiniones entre el mundo académico, privado y público. Mezcla que permitió generar 40 resignificaciones al problema (esta disminuye los sesgos de percepción y experiencia), para luego trabajar el desafío con un sentido de propósito concreto.

Posteriormente, se proyectaron los desafíos que nacieron de las resignificaciones; se descubre la relevancia de visualizar el problema de manera sistémica, multidimensional y en multi-escala. Cada proyección, con un impacto potencial de acuerdo a la naturaleza del desafío, plazos y riesgos. Todas estas variables debieron ser detectadas y consideradas antes de ser asumidas. “Como conclusión, la diferencia entre el éxito y el fracaso en la innovación es que en el 90% de los casos, el éxito proviene de la detección y profundización de un problema, analizándolo desde distintos puntos de vista en busca de una solución posterior. La mayoría de los fracasos, en cambio, comienza de una idea que no necesariamente resuelve el real problema y no se supo ejecutar”, aseguró el expositor, Carlos Osorio, cofundador de Yuken Impact Research Lab, comunidad de innovación, aprendizaje y diseño.